domingo, 3 de noviembre de 2013

✝ Capítulo 2: Londres ✝

Una pequeña calle apartada del centro de Londres apareció ante mis ojos, pequeñas casas de piedra la ocupaban. Plantas trepaderas crecían sobre las paredes de algunas casas, haciendo que parecieran sacadas de un cuento. Nunca imaginé que encontraría un lugar tan maravilloso en aquella ciudad. 


-Nuestra casa es aquella.-Shana señalaba una casa de fachada blanca, por sus paredes crecían plantas color violeta. Un farol antiguo se hallaba junto a la puerta de madera oscura, era una casa preciosa.-¿Chelsea?
-Déjala, está intentando asimilar que esta es la casa de sus sueños.
¿Qué podía decir? Jane tenía razón, aquella casa parecía haber salido de uno de mis sueños. Nada más verla, tube la sensación de que aún me sorprendería más el interior. No me equivocaba. Cada una de las habitaciones de aquella casa era perfecta, habían sido decoradas mezclando muebles modernos con elementos de decoración antiguos y viceversa. 
-Tras esta puerta está la habitación de tus sueños, ¿preparada?.-Jane no esperó mi respuesta, y abrió la puerta.
-Es...es...
-¿Perfecta?
-Sí.
-La peparamos únicamente para tí, pensando en cómo sería tu habitación perfecta.
-Habéis acertado, millones de gracias chicas.-Contesté abrazando a mis amigas, aquel recibimiento cubría un poco el dolor que todavía sentía en mi interior. 

           ☯

Sentí una mano agarrándo mi brazo, alguien intentaba detenerme. Lo primero que vi al girarme fueron sus ojos, aquellos ojos azules que me enamoraron. 
-Suéltame.
-Por favor, sólo te pido que hablemos.
-No mereces ni que te mire.
-Me equivoqué, ¿vale? Te fallé, te traté mal, fui un completo estúpido...Pero he cambiado, déjame demostrártelo.
-No.
-Vamos, ahora soy mejor persona. Hace tiempo que abandoné mi anitguo yo.
-No te creo.
-Tú cambiaste, ¿por qué no puedo cambiar yo?
-Porque nunca fuimos iguales Nathan, nunca. Yo odiaba lo que hacíamos, en cambio, a tí te gustaba.
-Sé que es difícil creerme después de todo lo que he hecho, pero no miento cuando digo que me arrepiento de todos y cada uno de los errores que cometí. La única cosa de la que no me arrepiento es de haberme enamorado de tí, es lo único que hice bien. Pero después lo jodí todo, y lo siento, odio haberte tratado tan mal. Necesito una segunda oportunidad, para demostrarte que todo será diferente.
-Sabes que no me gustan las segundas oportunidades.
-¿Estás segura?
-Sí, ahora, suéltame.
Nathan soltó mi brazo, después de dirigirle una mirada de odio me giré. No quería saber nada de él, ¿que había cambiado? Imposible, seguro que era una de sus mentiras. Una de sus malditas mentiras. 
-¡Aún te amo Kathia!
¿Amarme? ¿Cómo se atrevía a decir eso? Él nunca me había amado, nuestra relación había sido una mentira. Yo era un simple juguete para él, y como tal me había tratado. Jugó con mi corazón y al final lo rompió. El problema era que por más que lo intentase no conseguía sacarlo de mi cabeza, a él y el amor que sentía, y todavía siento, por él.

          ☯

-¡Aileen!
Sonreí cuando lo vi aparecer por la puerta de la universidad.
-¿Pretendías irte sin mí?
-No es que quisiera, pero hoy viene una amiga de Shana y Jane y quería llegar pronto para recibirla. 
-Una desconocida es más importante que yo, ¿eh?
-Oh, James. Sabes que cualquier cosa es más importante que tú.
-Sigue tratando así a tu mejor amigo, al final te quedarás sin él.
-¿Qué mejor amigo? Nunca he tenido ninguno.
-Ya, pues su nombre era James, ¿sabes? Sí, era castaño, ojos azules...muy guapo él. 
-Bueno guapo...digamos que no era demasiado feo.
-Eso ha dolido.
-¿Qué puedo decir? Las verdades duelen.
-Pues imagina el dolor que tendrías si te dijera unas cuantas verdades.
-¿Cómo cuáles?
-Lo terriblemente fea que eres.
-¡Eh!
Golpee suavemente el hombro de James.
-¿Ves? Te duele, porque es verdad.
-Vale, paremos. Seamos serios por una vez.
-Está bien, seamos aburridos, entonces.
-Ser serio no significa ser aburrido.
-Si tu lo dices...¿Y quién es la amiga de Shana y Jane?
-Vivía en españa, pero su padre es de aquí. Jane sólo utilizó tres palabras para describirla: alegre, romántica y tímida.
-¿Me la presentarías? Lo digo porque parece ser la chica perfecta, igual me enamoro.
-¿Enamorarte tú? James Flint, tú nunca te has enamorado.
-Siempre hay una primera vez, ¿no?
-Eso dicen.-Contesté mientras subía al autobús.-¡Luego te llamo!
Las puertas del vehículo se cerraron, y James entró en su casa. Era un asco que no me pudiera acompañar a mi casa, el viaje en autobús era horrible. Rodeada de toda la gente a la que odiaba. 

           ☯

Pensé en lo que me había contado Shana de Londres, según ella era un ciudad increíble, la más hermosa que había visto nunca. Siempre me había sentido atraida por la ciudad inglesa, asique me alegraba de la decisión que había tomado. Abrí un sobre y comenzé a leer lo que ponía en una carta.
"Si pudieras ver la casa te encantaría, además cada una ha personalizado su habitación. Son todas increíbles. Y aún quedan dos habitaciones libres, estaría bien que las ocuparais Chelsea y tú, quizás alguna vez suceda. Por cierto, me gustaría presentarte a Kathia y Aileen, seguro que te caerían bien. La historia de cómo nos hicimos amigas es larga, tal vez te la cuente algún día. Espero que nos visites pronto. -Shana xx." 
Sonreí, Shana me había envíado aquella carta hacía mucho tiempo. Y apenas unos días después de recibirla me contó la historia de su amsitad con Kathia y Aileen. 
Kathia había formado parte del grupo de las populares, al igual que Shana, pero a diferencia de las demás odiaba lo que hacían las demás populares. Kathia no soportaba ver como se metían con otras personas, intentando joderles la vida. Nunca había entendido que motivo tenían para hacerlo, por eso decidió abandonar ese grupo. No le importó que desde ese momento fueran a odiarla, no le importó que intentaran joderle la vida como a los demás, no le importó quedarse sola. Shana la conocía, y sabía cómo se sentía porque ella se sentía igual y, tomando ejemplo de lo que había hecho Kathia, abandonó el grupo de las populares. Desde ese momento ambas se hicieron amigas íntimas, un día apareció Aileen. Ella estaba llorando, lamentándose por todo lo que había sufrido, odiando a todos los que la habían dañado, pensando en llegar a suicidarse...Shana y Kathia la ayudaron, la acogieron como una amiga y junto a James consiguieron que Aileen saliera de su depresión.
-El avión va a aterrizar en unos instantes.
La voz aguda de una azafata interrumpió mis pensamientos, desvié mi mirada hacia la ventanilla del avión. Era de noche, desde la posición del avión pude distinguir las luces que iluminaban Londres. 




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